El ascenso de Mariia de participante de ESC a gerente de proyecto

El Open Cultural Center puede ser una entidad centrada en los refugiados, sin embargo, su trabajo no solo es exclusivo de este, sino que cubre un amplio espectro de diferentes oportunidades disponibles para varios grupos objetivo. Desde proyectos de voluntariado para refugiados hasta pasantías para estudiantes, OCC no ve los antecedentes y las circunstancias como obstáculos, sino más bien como el potencial para mejorar la vida de las personas.

A la vanguardia de OCC está su reconocido estatus gracias a su trabajo de refugiados, y aunque esto es innegablemente notable, detrás de escena hay un gran equipo compuesto por una diversidad de personas de diferentes países y orígenes que trabajan incansablemente para unir a la organización. A la cabeza de todo está la directora de proyectos principal de OCC Barcelona, Mariia Iefimova. Se podría decir que, como la mujer a cargo de una gran cantidad de personas, nunca descansa un día. Su trabajo es todo menos tranquilo y siempre está en movimiento, sin embargo, eso es lo que hace que valga la pena. Los desafíos que conlleva trabajar en una ONG son parte del proceso, y las palabras sin dolor, sin ganancia, no podrían describir mejor la experiencia de Mariia trabajando en OCC. Sin embargo, la parte más extraordinaria es el hecho de que Mariia es el resultado del sueño de OCC de mejorar la vida de aquellos con menos oportunidades. Su ascenso no fue un paseo por el parque, sino de años de arduo trabajo, ya que pasó de ser una participante de ESC a gerente de proyecto.

Mariia ha estado trabajando para OCC desde 2018. A pesar de haber vivido en España durante muchos años, Mariia nació y se crió en Ucrania, por lo tanto, ella, de todas las personas, es consciente de las idiosincrasias y diferencias culturales entre Ucrania y España, diversas nacionalidades y culturas con las que trabaja. El atractivo del Mediterráneo trajo a Mariia a España hace unos seis años, y su brillo la ha mantenido aquí. Inicialmente participante del Servicio Voluntario Europeo, Mariia comenzó su viaje en español en Valladolid, como voluntaria en la organización Fundación INTRAS, principalmente trabajando en las áreas de juventud y educación. Varios años después, se encontró en el Centro Cultural Abierto en el corazón de Barcelona. Como se mencionó anteriormente, Mariia no comenzó su viaje OCC desde la cima, pero al principio estuvo involucrada en una iniciativa del Cuerpo Europeo de Solidaridad destinada a proporcionar a los jóvenes con menos oportunidades un trabajo en el tercer sector con diferentes tareas destinadas a desarrollar sus habilidades y ayudar a comunidades de refugiados y migrantes. Hay muchos aspectos en el proyecto de Mariia, y aunque es más intenso que otros proyectos de ESC, aún cosecha los mismos beneficios, si no más. Al igual que con otros proyectos de OCC, aborda la inclusión, la igualdad y la no discriminación. Mediante la contratación de un joven participante con menos oportunidades, como Mariia, se hace posible el desarrollo de los diversos proyectos de la organización. El objetivo principal del proyecto es aumentar las oportunidades educativas y de capacitación para grupos desfavorecidos de personas, como los jóvenes, refugiados y migrantes en OCC, a fin de ayudarlos a integrarse mejor en la sociedad. Debido a su trabajo en la organización, Mariia ha logrado crear un ambiente de trabajo rico compuesto por una red de voluntarios y pasantes de todo el mundo que cooperan para hacer que la inclusión y los proyectos interculturales de OCC se expandan y tengan más éxito.

A través de la fuerte participación de OCC en el Cuerpo Europeo de Solidaridad, ofrece una gran cantidad de diferentes proyectos y oportunidades para las personas desfavorecidas y favorecidas con respeto. A través de esto, Mariia ha ayudado a crear conciencia mediante el desarrollo de nuevas habilidades y la adquisición de conocimientos para trabajar por una causa social. Con la alta tasa de desempleo de España y la falta de oportunidades para los jóvenes, Mariia es la inspiración perfecta para aquellos con menos oportunidades que luchan por encontrar trabajo, lo que es cada vez más frecuente en estos días. Ella puede, sin lugar a dudas, explicar el hecho de que las personas con menos oportunidades y diferencias culturales pueden participar en los proyectos de ESC para mejorar su vida y la de ellos mismos.

A lo largo de su tiempo en OCC, Mariia ha llevado a cabo una amplia gama de tareas, desde organizar clases de idiomas para menores refugiados hasta planificar y participar en eventos de pequeña a gran escala. El papel principal de Mariia es atender y gestionar a los participantes de OCC, ya sean voluntarios o pasantes, y la organización en la propia Barcelona. Esto implica una gran cantidad de esfuerzo para administrar presupuestos, organizar clases de idiomas, lidiar con asociaciones, distribuir tareas y mantener el funcionamiento general diario de la organización. Ya sea que se trate de eventos a gran escala como la Feria Mundial de Tapas y Fira Avicola, por nombrar una pareja, o eventos pequeños como nuestros eventos interculturales, los eventos de OCC requieren un gran esfuerzo cooperativo del cual Mariia generalmente es responsable. Además de esto, también ha participado en otros proyectos de OCC, como Fablab, un taller de textiles para ciudadanos de terceros países, junto con los refugiados en OCC. Cualquiera sea el trabajo, Mariia se encontrará liderando desde la cima. Naturalmente, por estar muy involucrada en muchos proyectos, tiene un amplio conocimiento sobre lo que se requiere de una ONG y lo que implica. Su experiencia trabajando en organizaciones benéficas es insuperable, y la prueba está en su trabajo y el éxito de la organización.

No hay nada más especial y fortalecedor que un gerente de proyecto que se haya derivado de los mismos antecedentes y que alguna vez participó en el mismo proyecto, como algunos de sus empleados. Mariia es un producto del excelente trabajo de OCC en ofrecer oportunidades a quienes más lo necesitan. Ella es la evidencia y la convicción que las personas más jóvenes necesitan para darse cuenta de que hay oportunidades, y OCC las brinda.